Kengo Kuma (Yokohama, 1954) es uno de los exponentes japoneses más influyentes en estos momentos en la arquitectura que se integra con el entorno a nivel estructural y sensorial. No sabemos si en realidad sus obras representa a la arquitectura orgánica, pero su filosofía de "desaparecer" la obra de un arquitecto fusionándola con la naturaleza, es su máxima expresión y preocupación.
Kengo, rechaza el concreto exagerado en su uso, sobre todo masivo; favorece varios materiales pasivos como la madera, el bambú, la piedra que puede integrarse artesanalmente a la exigencia de las tecnologías modernas.
El trabajo de Kengo Kuma está más alineado a la arquitectura que reinterpreta la perspectiva, dinámica contemporánea japonesa. No obstante, en los variados diseños se puede interpretar el disimulo ocasional, la característica de la mimesis más profunda como señala Janine Benyus, que categoriza la mimesis en tres formas como: el Biomorfismo que representa la forma visual; la mimesis estructural que representa como resiste u opera un organismo en un medio; asi como, la Biomímesis sistémica, que caracteriza a la funcionalidad de la respiración y la cicla energética.














