Por el Dr. Edward Pari Portillo
Figura 1. Integración de vegetación en el diseño arquitectónico de espacios interiores
Nota: Integración de vegetación en interiores. Tomado de Circular Economy and Biodiversity (p. 31),
por J. Günther et al., 2023, European Topic Centre on Circular Economy and Resource Use
Introducción
Actualmente hay un paradigma de la crisis climática ya publicado por el Intergovernmental Panel on Climate Change (IPCC) en el año 2018, con un histórico informe de alerta para el planeta, respecto al calentamiento global y que el clima superaría límites de 1.5 °C en el resto de décadas (IPCC, s.f.). Esta publicación de incremento en la actualidad ya está prácticamente confirmada (Rohde, Robert, 2026). Entonces, la oportunidad más segura para habitar en el planeta, se está clausurándose velozmente, coincidiendo con las advertencias de las agencias de meteorología y activistas, como la niña de 16 años Greta Thumberg, que lloró y advirtió estos cambios, el 16 de abril de 2019 en el Parlamento Europeo, Estrasburgo Francia.
En el informe muy reciente de Global Status Report for Buildings and Construction (2025-2026), de UN Environment Programme (UNEP) y la Global AB, agregan que la industria de edificios y la industria de la construcción, sigue estancado y que representa el 37% de las emisiones globales de CO2 y su ligero aumento progresivo, supera los procesos de esfuerzos de des carbonización en el planeta (UNEP, 2026).
La industria de la construcción que está en una crisis progresiva, y que por general opta por un modelo lineal tradicional en la extracción desmedida de sus recursos, la producción, el uso y el desecho de materiales ya utilizados. Así mismo, las aplicaciones de los procesos de sustentabilidad suelen ser implementados ligeramente, orientados a mitigar la contaminación, los riesgos, los peligros o reducir daños y aun que, siendo básicos o en algunos casos importantes, resultan ser muy insuficientes, frente al deterioro ambiental y social, desmedido en el planeta.
Por ello los diferentes sectores de la construcción deben de migrar a la economía que regenere imperativamente el ecosistema, una revolución ambiental del paso de agentes pasivos que realizan menos daño a la naturaleza, a convertirse en agentes activos para sanar el medio. Ello se materializa con la trasformación financiera de la economía regenerativa con la Contabilidad de Capital Natural, donde se logre sumar la rentabilidad a los valores ambientales y sociales que reintegran al medio.
La actuación de nuestro marco regulatorio en los desafíos de la adopción ambiental de los vinculantes planteamientos regenerativos del mercado de la construcción, pasa por iniciar revisiones de las barreras tecnológicas, sociales y de la historia, para la implementación en los avances hacia la industria limpia, así como, los materiales de construcción con características biológicas y de impacto positivo. Estos involucramientos deben de ser revisados para reducir las restricciones del diseño en altura y la técnica estructural en la normativa Sismorresistente.
El propósito de este trabajo es analizar, como la transición de los procesos de la economía regenerativa y su implementación en la tecnología edificatoria industrial y biológica, puede influir en las nuevas edificaciones del futuro, contribuyendo así a la restauración o sanación progresiva ambiental y social del medio; conociendo experiencias de éxito global y la posibilidades normativas peruanas para su actualización, buscando la viabilidad informática tecnológica ambiental y social, que permite desarrollar ciudades que devuelvan a los ecosistemas y al planeta, las progresivas condiciones de la naturaleza.
Contenido.
Que interesante es ilustrar los materiales amigables en las construcciones de baja densidad para las edificaciones sostenibles, pero que difícil es hablar del cemento, del acero y la madera industrial como materiales en la sostenibilidad económica y regenerativa para edificios de alta densidad en una ciudad.
La fundación “Ellen MacArthur” acciona que, en las construcciones masivas como las torres de alta densidad, no se puede prescindir del acero y el concreto, por lo que se debe preocuparse más regenerativamente en sus residuos desde el diseño (EMF, 2021). Efectivamente, la descarbonización del acero y el cemento es el verdadero "peso pesado" en la sostenibilidad globa actual (Hobley & Ghoneim, 2022). Asi mismo hablan sobre las claras advertencias del material de la madera sobre sus límites mecánicos, ecológicos que escalen en edificaciones medianas (EMF, 2024).
El acero limpio significa que no tiene impurezas. El acero está conformado por fosforo y azufre. El acero limpio tiene una significancia de recuperación al 100% de su naturaleza inicialmente procesada; es decir, esta materia es reciclable y puede ser reutilizada infinitas veces fundiéndose. Lo más maravilloso de este material, es que no puede perder fácilmente su calidad y resistencia original. Este material se puede relacionar exitosamente en la economía circular; ya que, es uno de los materiales sostenibles con características de ser un producto reciclable infinito.
Zhang Yue y su empresa Broad Group, en el año 2015 construyó el rascacielos utilizando el acero en Mini Sky City , de 57 pisos realizado en 19 días, así como, la torre residencial mixta modular, Jindu de 26 pisos, construido en 5 días en el año 2024. Con esta tecnología del acero, hasta el momento no ha habido ningún inversionista como Zhang Yue, que haya superado las construcciones modulares en el mundo. Muy cerca está el edificio Instacon, en el país de la India, realizado en el año 2012. Este edificio comercial de 10 pisos, fue realizado en 48 horas, pero no supera a Zhang Yue, ya que, tiene en su realización el edificio “Living Building” que se construyó en solo 28 horas aproximadamente.El edificio modular construido por la empresa de Broad Group de Zhang Yue, se agrega en su ficha técnica, que su vida útil es de 1000 años, debido al acero inoxidable y no al acero convencional que es usado con el concreto que tiene vulnerabilidad de la corrosión.
La empresa Broad Group, se puede decir que, van hacia una plena sustentabilidad y de alta eficiencia, que fracciona el método tradicional, con sus propuestas de modelo constructivo modular e industrializada.
El acero en las estructuras asi como las losas sándwich, que tienen estas edificaciones de la empresa Broad Group, se caracteriza con láminas delgadas de acero inoxidable que están soldadas con finos tubos y lana de roca de alta densidad que aligeran el componente 10 veces más en la edificación. La edificación resulta ser más barato que una convencional pero el costo es muy elevado en la inversión en el acero, sin embargo puede recuperarse sin construir 10 generaciones una construcción, ahí estaría la rentabilidad ecológica.
El acero está muy bien situado dentro de la experiencia de la “economía circular”. Esta economía circular tiene dos ciclos tanto lo técnico y lo biológico. Y dentro de los dos grandes ciclos mencionados, el “ciclo biológico” se caracteriza por todos los productos orgánicos. En este ciclo, se tienen la posibilidad de devolver los residuos a la naturaleza de manera segura.
Y en el caso del “ciclo técnico”, está referido a los materiales con característica sintética o minerales comunes. En este ciclo está el acero el cual tiene una particularidad funcional de la reutilización infinita.
De acuerdo al Centro Temático Europeo sobre Economía Circular (2023), la economía circular también tiene 5 fases principales de su proceso como es; “el eco diseño”, en cuyo proyecto se caracteriza en tener criterios duraderos y la facilidad de desarmar y reparar sus partes; “la fabricación y producción”, en cuya característica se optimiza industrialmente dicho proceso sin residuos;” el consumo y usabilidad”, cuya fase se extiende la vida útil del material con el mantenimiento reparación y el reúso; “la recolección y la valorización”, en esta fase se clasifica y se recoge los productos y cuando finalizan su vida útil, así como, la fase final cuya característica es el reciclaje infinito, es la fases de la transformación del producto en residuo recuperado, en otra materia y su transformación posible para otro tipo de uso; y finalmente la “extracción sostenible”, donde hay una fecha de entrada del recurso y se genera la materia prima. (Günther, y otros, 2023)
En el caso peruano hay intentos de construcciones edificatorias con características estructurales en acero, así como la modulación e industrialización, similar a experiencia de la empresa Broad Group, pero estas edificaciones están algo limitadas por la norma técnica E.0301, del diseño sismo resistente en nuestro país, que limita sobre todo la altura edificatoria.
Actualmente hay una aceleración del mercado global en la construcción, para que las edificaciones puedan durar más y no tan solo de 50 a 100 años como son los sistemas de cemento y fierro que no está muy tecnificados en algunos ámbitos. Se quiere experimentar las experiencias edificatorias del pasado que si tienen mucha duración, como es el caso de la construcción de madera. La construcción más antigua en madera está en un yacimiento arqueológico de las cataratas de Kalambo, en Zambia en África con alrededor de 476.000 años de antigüedad (University of Liverpool, 2023) o el edificio habitable en madera de 5 pisos como el templo budista Hōryū-ji en Naca en Japón, con una antigüedad de 1,400 años aproximadamente (Wikipedia, 2026).
Figura 2
Sección transversal de un tronco de maderaNota:Tomado de [Fotografía de sección transversal de un tronco de madera],
por J. Førestbird y J. Førestbird, 2023, Unsplash.
Por ello, lo real en la actualidad y de proyección, es que se prevé la construcción de edificaciones en madera y el hecho de querer regresar con el mensaje ambiental y cronológico que dejaron nuestros antepasados, y que deben ser de manera industrializada biológicamente o por lo menos técnicamente.
En la construcción edificatoria utilizando la madera se cataloga con su pertenencia al sistema circular biológico, aproximadamente el 50% de la madera tiene el carbono con mucha pureza que captó de la atmosfera con la fotosíntesis a lo largo de su vida, pero una vez cortada e industrializada ya no sigue captando o absorbiendo el CO2, más bien si estaría como una “caja fuerte”, que guarda todo el carbono absorbido y que solo se libera cuando se quema usando el fuego a través de la combustión.
Hay empresas que están modificando su cadena de suministro para la construcción de edificios realizados en madera industrial a través de la construcción regenerativa. Por ello la competitividad empresarial es clave en el desarrollo, no solo en la misma empresa sino también para el negocio en desarrollo en el planeta. Quienes traten de solo asegurara el ahorro y la eficiencia de los materiales, quedarían reducidos en su competitividad global (Reed, 2007). Esta evaluación al cambio no es fácil en cualquier parte, ya que estos procesos necesitan de otros para madurar en el tiempo y ser cada vez más posible globalmente. En efecto, la sustentabilidad económica está en pleno proceso de avance. En muchas regiones de los continentes no cumplen con las mediciones y logros plenos de la sustentabilidad.
Hay edificios realizados de hasta 18 pisos en “mass timber”madera masiva, esta tecnología maneja la madera industrial, y uno de los más representativos especialistas es el arquitecto Michael Green. En las regiones de Valparaíso, el Biobío y Los Ángeles y la Región Metropolitana en Chile, se construye con esta tecnología. Estos productos estructurales vienen hacer la unión de láminas de madera industrial que pueden alcanzar grandes dimensiones para el uso de columnas, placas, vigas y losas. En Peru existen algunas iniciativas de esta tecnología en Lima y en la selva.
el cemento que es el otro componte de la industria de la construcción, que es la otra preocupación en la sustentabilidad actual y del futuro. El cemento es un polvillo fino que se utiliza como pegamento de materiales de construcción. Su hidratación con el agua genera su endurecimiento progresivo. Contiene principalmente la piedra caliza, la arcilla y yeso. La mezcla de la piedra caliza y la arcilla recibe el nombre de clínker. En muchos tipos de cemento se agrega la puzola, el material volcánico de sílice que permite mayor dureza y protección al conglomerado final en las construcciones.
Al igual que el clinker en inglés y con tilde en español clínker, no referimos al producto que es artificial obtenido por la calcinación de la piedra caliza y la arcilla que reacciona con el agua. La puzolana también utiliza agua, solo que reacciona con los residuos del calcio que emana el clínker, haciendo una reacción de conglomerado de nuevos cristales y muy endurecidos.
La caliza y la arcilla fundida a grandes cantidades temperatura, es la materia prima del clínker que contienen el cemento. El problema con la huella del carbono es la fundición que demanda con el uso de hornos que emanan enormes cantidades de contaminación, sin embargo, la puzolana es más liviana y solo se tritura, generando un ahorro energético altísimo y reducción en la contaminación de la industria del cemento.
A finales del siglo XIX y principios del siglo XX, la puzolana artificial inicia con su aplicación, pero la puzolana natural se da desde el siglo III a.C., sobre todo en Grecia y Roma.
La puzolana natural es un material poroso de solidificación aérea después de una erupción, mientras que la caliza es un material eruptivo sedimentario que contiene organismos vivos petrificados con características de compuestos de calcio, importantes para la alta dureza con el silicio que proviene de la puzolana.
En el Perú, la iniciación del uso de la puzolana complementado en el clásico cemento, fue clave y determinante después de los terremotos en Arequipa en 1958 en 1960. En la actualidad es un material que ha mejorado en todo el país y en algunos países que tiene en su territorio volcanes es el caso de Arequipa.
En otros países como EE. UU., China, India y otros continentes como en Europa, al no tener materiales volcánicos, utilizan la puzolana sintética o artificial de los residuos industriales metalmecánicos o centrales termoeléctricas con certificación internacional.
De hecho, que la puzolana da mayor durabilidad extrema para enfrentar a los sismos y a la humedad como sucede en la costa, pero la puzolana artificial o sintética es más utilizado en las edificaciones de gran altura. En las construcciones actuales de gran altura, se combinan también aditivos sintéticos ya que tiene ayudan al secado rápido.
El pegamento clave en el cemento es la sílice de la puzolana y el calcio de la caliza, que se unen con el agua para forman el gel CSH, el “pegamento cósmico” del concreto del silicato de calcio hidratado, que se une a otros agregados para hacer el cemento actual y variantes.
Pero en la industria de la construcción con los metales utilizados en las edificaciones están en el orden de uso como es: el acero, el aluminio, el hierro y demás materiales. El acero es hecho de hierro, pero necesita una aleación con el carbono para endurecerse, se realiza en combustión para derretirse generando ingentes cantidades de contaminación en el planeta, de hecho, que contribuye al 74% de las emisiones mundiales de CO2; el acero puede ser también el acero inoxidable, pero tendría que añadirse el cromo y níquel formando una capa de protección. Luego sigue el aluminio que a bases de su composición pura y ligera puede empeorar su pureza por cada ciclo; ya que en el proceso de su reindustrialización se van añadiendo residuos metálicos. Luego aparece el hierro que es un metal obtenido de la naturaleza, es el hierro puro, pero necesita ser fundido y que al reutilizarlo y nuevamente fundido pierde su pureza por su rápida oxidación en la intemperie.
Pero hay un acero verde que consta en el uso de gas del hidrogeno que purifica el hierro y que combinado líquidamente con el carbono y calentado en hornos eléctricos con poca contaminación obtenemos el acero verde, actual tecnología que se está desarrollándose.
La fundación “Ellen MacArthur” sobre la no negación del cemento en la sustentabilidad y la regeneración es inevitable. Pero el gran problema de la industria de la construcción convencional, no radica en una etapa de sus procesos, sino que genera gran contaminación a lo largo de todo el ciclo de vida, lo que técnicamente se conoce como un impacto "de la cuna a la tumba", sobre este análisis (McDonough, 2002), aseveran sobre la responsabilidad final de un material y erróneo con el destino de un uso que finalmente va al cementerio de los desechos, ósea la tumba.
Para el caso de Kate Raworth, sobre la economía regenerativa, señala la importancia del modelo de “economía doughnut”; donde agrega sobre la realización de los ecosistemas naturales a través de los edificios que restauren la salud y el bienestar social.
Es una brújula para la prosperidad humana que busca asegurar que cada persona pueda satisfacer sus necesidades esenciales para vivir bien, pero hacerlo dentro de los límites de este planeta vivo delicadamente equilibrado. Por supuesto, está profundamente alineado con el concepto de salud planetaria. Si buscamos salud planetaria y vida en doughnut,¿Qué tipo de diseño regenerativo urbano necesitamos?. Podemos aprender mucho del pensamiento regenerativo en el espacio de la industria sobre cómo pasar de lo degenerativo a lo sostenible y luego a lo regenerativo. Necesitamos edificios fábricas y lugares de trabajo que no emitan contaminación y que no se limiten hacer sostenibles y no causar daño alguno, sino que realmente se reconecten con el mundo vivo y se conviertan en parte de la naturaleza en la que están integrados.
Necesitamos pasar del sistema industrial lineal de extraer, producir y desechar pasando por simplemente cerrar los saqueos de materiales hacia reintegrar plásticos y materiales dispersos en la naturaleza, devolviendo los al control de las cadenas de suministro; pasando de productos intensivos en carbono a productos con bajo contenido de carbono hasta llegar a productos y edificios que secuestran carbono en sus propias maderas y materiales y pasando de cadenas de suministro sostenibles desconectadas, a menudo explotadoras, a cadenas de suministro distributivas que crean buenos empleos locales y significan que las ciudades y su generación crean empleos para pequeñas y medianas empresas locales. Entonces ¿cómo se pueden poner en práctica estas ideas en el diseño urbano regenerativo? . Si vamos a avanzar hacia ciudades regenerativas necesitamos que las ciudades sean tan generosas psicológicamente como la naturaleza cercana por el bien del bienestar humano y por el bien de la resiliencia y la salud planetaria (Planetary Health Alliance, 0:25).
En algunas ciudades con Ámsterdam, algunos edificios están construidos con materiales circulares regenerativos, es decir algunos materiales de una edificación han sido reutilizados para otra construcción, por ello los edificios están alejándose del cemento tradicional y de los pegamentos químicos y están apostando por el perno el clip el armazón con materiales antiguos.
Pero para intentar realizar edificaciones sostenibles y sobre todo regenerativos, la construcción ya tiene estándares más rigurosos que superan al LEED, como las expectativas del Living Bulding Challenge (LCC). Un edificio para tener una certificación debe superar el 100% en la generación de su propia energía. Por ello, pensar hacia una regeneración ambiental obvio pensar que una edificación debe tratar sus aguas residuales de manera completa y generar mejores condiciones a la biodiversidad del área.
Pero, para que una empresa no tenga muchas dificultades en desarrollarse, la base financiera mínima es la sostenibilidad económica que aún debe establecerse y cumplir de manera completa, pero como todas las estrategias y principios de partida quedan como base, la evolución está de por medio.
La sostenibilidad económica ya no es considerada como un escalón final que colma una meta, pues ya hay el otro escalón denominado la economía regenerativa. En este nuevo panorama, existen avances en el ámbito empresarial.
El ámbito de la sostenibilidad está entrando en una etapa evolutiva, ya que no solo se debe pasar del solo hecho de priorizar "la protección” o “más durabilidad”, a la generación de "más aportes" al medio. Justamente hay iniciaciones de generar estos cambios como lo que hizo la economista de Katy Raworth con la famosa "dona" o Doughnut Económics.
Para Johan Rockström, científico ambiental, agrega que la dona es una herramienta que mide la estabilidad de la biosfera terrestre con la justicia social actual, osea el suelo social, como si fuese el techo ecológico. El humano, no debe pasar un límite geofísico o techo ecológico del modelo de dona de Katy Raworth, ya que, si se logra pasar este límite, se generan daños catastróficos al medio con la irreversibilidad de recuperación. Con esta brújula denominada dona se puede tener una mayor holística de los daños que puede generar el hombre, el desarrollo de nuestro planeta ya no es lo sostenible y lo económico. Johan Rockström agrega sobre esta herramienta debe ser medida con los estándares de las Naciones Unidas.
(Rockström & Steffen, 2009) identificó en su organización 9 límites planetarios, que refería los límites para soportar la tierra de daños de irreversibilidad, pero Katy Raworth en el 2012 los utilizó estos 9 límites para su dona como límite exterior o "techo ecológico" y en el centro de la dona estableció el "suelo social" que sería la aplicación de los ODS y los derechos humanos de la ONU.
Figura 3
Factores directos e indirectos del cambio en la naturaleza y ejemplos de su deterioro
Nota:Tomado de Summary for policymakers of the global assessment report
on biodiversity and ecosystem services (p. 12), por IPBES, 2019, IPBES Secretariat
Bill Reed agrega que el desarrollo sostenible busca neutralizar los daños, mientras que la economía regenerativa busca devolverle la salud al ecosistema (Reed, 2007) . Pero también se puede agregar a una práctica convencional que, en su mayoría de propósitos es realizar un reducido daño.
Pareciera que en la sostenibilidad habría 3 etapas de progreso en la sustentabilidad. La primera etapa es la sostenibilidad primaria o simple, donde la reducción y la eco eficiencia es vital, reducir el consumo del agua, costos en general, las huellas ambientales y del carbono. La segunda etapa es la que agregan varios autores sobre la etapa de la sostenibilidad tradicional o completa, donde la alternativa es lograr la reducción del impacto hacia el medio, a través de mediciones o estándares universales. La tercera etapa corresponde a la evolución de la sostenibilidad con la regeneración de sistemas, en ella se plantea no solo controlar o cumplir estándares para no hacer daño, sino más bien en mejorar el entorno del medio y el tejido social.
En realidad, a si sean varias etapas o tres etapas, estas serían dependientes una de la otra en este proceso sistémico. En el caso de la sustentabilidad tradicional o completa; se necesita alcanzar en muchas empresas el logro pleno, ya que por lo general en el planeta se desarrolla una sostenibilidad económica tradicional, necesitamos frenar las crisis del cambio climático, la carencia de materiales, los costos elevados edificatorios en la infraestructura de las ciudades etc. y todo esto se da, con la sustentabilidad completa que persigue actualmente las Naciones Unidas y en todo el planeta. En esta segunda etapa de sustentabilidad también está la sostenibilidad económica, dónde aporta ampliamente los procesos de sustentabilidad bajo el régimen transicional de la sustentabilidad planetaria.
Si hay una la tercera sustentabilidad estaría ligado a la regeneración económica planteado por Johan Rockström y Katy Raworth. El éxito está con la contabilidad del capitán natural y no en capital el ciclo de vida, como el ahorro energético en años, sino más bien con la mejora del ecosistema y el tejido social. En esa etapa el edificio produce oxígeno a través de las fachadas verdes regenerando climáticamente el lugar, produce energía para los edificios y la localidad, utiliza construcciones y estructuras de sostenimiento físico biológicos para regenerar el ecosistema en la que se está adaptando el edificio.
Sobre la regeneración de las edificaciones, el arquitecto William McDonough y el químico Michael Braungart, con el libro: “Cradle to Cradle: Remaking the Way We Make Things, o “De la cuna a la cuna: reinventando la forma en que fabricamos cosas”. Vendría a conformar la “(…) integración de diseño y ciencia que proporciona beneficios duraderos para la sociedad a partir de materiales seguros, agua y energía en economías circulares, y elimina el concepto de residuo”(McDonough, 2002).
De cuna en cuna, se podría interpretarse metafóricamente así: El "Niño" es la materia, la "Cuna" es la edificación. En la arquitectura de la materia prima empleada ( el niño), deber servir para otra edificación (cuna) y así sucesivamente de edificación en edificación. Es un cambio de paradigma de la sostenibilidad clásica, que representaría el cambio drástico de la "sostenibilidad" que generalmente es hacer menos daño, distinto a la "regeneración" que es la restauración del ecosistema. “En lugar de minimizar el daño que causamos, Cradle to Cradle replantea el diseño como una fuerza positiva y regenerativa” (McDonough, 2002).
Pasado la experiencia de Cuna en cuna en el año 2002, la ONU, utiliza el término de “Desarrollo Urbano Regenerativo” a partir del 2016, en la conferencia de Hábitat III, realizado en Quito, Ecuador. Luego con la publicación de Building for the Future, Construir para el futuro, en el año 2023 realiza contenidos de la Regeneración en edificaciones (Earth, 2023) y finalmente con la publicación de: Cuidado del clima mediante prácticas de construcción regenerativa, se amplía detallamientos sobre edificios regenerativos se agrega la necesidad de extender su tiempo los diferentes elementos o partes de la construcción con la regeneración, considerando el uso biológico de los materiales del bambú , la madera, el cáñamo; que capturan el carbono (Hubmann et al., 2025).
Conclusiones.
En el tránsito de desarrollar la sostenibilidad, se está apostando más por el “daño cero”, lo cual es necesario aún en nuestro planeta, pero la economía regenerativa está desafiando progresivamente a este desarrollo, queriendo generar aproximaciones al impacto positivo y busca sanar el medio en vez de reducir el impacto negativo.
Las nuevas mediciones te éxito, son las mediciones estándar del rendimiento que no sólo cubre el Costo de Siglo de Vida (LCC), si no también el capital natural, es decir la integración financiera en la búsqueda del bienestar social y ecológica, como la restauración activa de los ecosistemas del medio para asegurar la equidad social, que mejora la problemática de la extracción convencional de la materia. Pero aunque la meta el planeta es mejorar los ecosistemas y progresivamente el alcance de la contabilidad en el capital natural, varias regiones de los continentes del planeta, se esfuerza en desarrollar la sostenibilidad económica básica o tradicional. Por lo que necesitamos aun que las regiones de varios continentes, requieren desarrollar procesos que no se completan en la optimización de sus recursos para la innovación tecnológica de sus ciudades.
Una edificación actualmente se vería como un ecosistema productor de su propia energía y generador de más energía de la que produce, calificada como edificación de energía positiva o energía neta positiva, identificado con un valor eco sistémico.
Hay barreras sistémicas que despliega masivamente una tecnología qué frena sobre todo a la actualización de nuestras normas técnicas de varios países, es decir la des estructurante informalidad de empresas como los “greenwashing”, lavado verde o eco impostura, que producen el efecto rebote en la aplicación de procesos de sostenibilidad.
Es necesario iniciar procesos de la hibridación de los edificios de alta densidad que están en contextos de alta sismicidad y de densidad elevada, como es en la costa peruana con el diseño Sismorresistente, pero con posibilidad de aplicación de la ingeniería circular, ya que la técnica del monolito en la edificación que se establece con la rigidez, la flexibilidad y la atracción, es parte del componente del acero estructural con el concreto que aún debe prevalecer; sin embargo la complementariedad de la economía circular debe de avanzar mas, en el uso de la “minería urbana”, donde los concretos procesados y reciclados biológicamente y el acero cada vez mas optimizado con los materiales de silíceo –aluminoso, pueden permitirnos avanzar en la construcción de edificaciones con estructuras circulares.
El material de la madera resulta una estrategia importante de descarbonización de la ciudad, con una solución biológica con la reintroducción del material de la madera, de manera industrializada o denominada masificación de la madera. Muy aparte de funcionar como una caja fuerte de retención del CO2, es una estrategia circular que es muy clave en la competitividad global del mercado, que puede progresivamente transitar como un producto de bajo carbono, en el suministro de cadenas de distribución de materiales para la construcción de edificios regenerativos que sanan el ecosistema.
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La transición hacia un modelo urbano regenerativo exige superar la sostenibilidad defensiva del "daño cero" y reformular urgentemente los marcos sismorresistentes para viabilizar sistemas constructivos circulares de alta densidad. Mientras planteamientos como Cradle to Cradle o la Economía Doughnut demuestran que el edificio debe actuar como un ecosistema activo que fija carbono y devuelve capital natural, la práctica profesional sigue encasillada en la rigidez del concreto armado convencional. El precedente del uso de la puzolana volcánica en Arequipa tras los sismos del siglo XX y el avance global de la madera masiva (mass timber) prueban que la alta sismicidad no es incompatible con los materiales de baja huella ecológica, sino que el verdadero cuello de botella radica en la rigidez de normativas como la E.030 peruana para integrar la modulación y la circularidad estructural. En consecuencia, el salto cualitativo de la arquitectura no dependerá únicamente de la innovación tecnológica del material, sino de la actualización normativa que transforme la minería urbana y el diseño biológico en estándares de construcción viables.
ResponderEliminarConsidero que la construcción sostenible ya no debe limitarse únicamente a reducir el impacto ambiental, sino que debe avanzar hacia un modelo regenerativo capaz de recuperar los ecosistemas y mejorar las condiciones sociales. En el contexto peruano, este cambio exige actualizar la normativa sismorresistente e incorporar sistemas industrializados, materiales reciclables y soluciones como el acero, la madera estructural y el concreto con menor huella de carbono. Sin embargo, estas innovaciones deben aplicarse de manera responsable, considerando la seguridad, la viabilidad económica y las características sísmicas de nuestras ciudades.
ResponderEliminarMe pareció un artículo muy interesante porque muestra que la arquitectura puede ir más allá de simplemente construir, buscando también generar un impacto positivo en el ambiente. Me gustó especialmente la idea de pasar de una arquitectura sostenible a una arquitectura regenerativa.
ResponderEliminarTambién me pareció interesante cómo relaciona la arquitectura con los materiales y la economía circular. Los ejemplos del acero, la madera y el cemento ayudan a entender que es posible buscar nuevas formas de construir aprovechando mejor los recursos y reduciendo los residuos.
Considero que es un artículo que nos hace reflexionar como futuros arquitectos sobre la responsabilidad que tenemos al momento de diseñar. Me parece importante que se empiece a pensar en edificios que no solo reduzcan su impacto, sino que también puedan aportar y mejorar el entorno en el que se encuentran.
El artículo es muy interesante porque muestra que la sostenibilidad en la arquitectura no debería quedarse solamente en tratar de contaminar menos, sino que también debería buscar generar un impacto positivo en el medio ambiente. Me llamó especialmente la atención la idea de la economía regenerativa, ya que plantea que los edificios pueden formar parte de la solución y no ser solamente una fuente de contaminación.
ResponderEliminarTambién considero muy resaltante que se hable de materiales como el acero, la madera y el cemento, porque muchas veces cuando pensamos en arquitectura sostenible creemos que simplemente debemos dejar de usar ciertos materiales. Sin embargo, el texto explica que algunos de ellos todavía son necesarios, sobre todo en edificios de gran altura, y que el verdadero reto está en mejorar su producción, reutilización y ciclo de vida.
Desde mi punto de vista, esta propuesta es interesante para la arquitectura del futuro, aunque también veo que llevarla a la práctica puede ser complicado, especialmente en países como Perú, donde todavía existen limitaciones en las normas, la tecnología y los costos. Aun así, creo que es importante empezar a pensar en edificios que no solo duren y sean eficientes, sino que también puedan aportar al lugar donde se construyen.
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ResponderEliminarEl artículo sobre las edificaciones sismorresistentes y el modelo urbano regenerativo me pareció interesante porque plantea que la construcción debe pensar más allá de solo crear edificios seguros y funcionales. Me llamó la atención la importancia que se da a la duración de los materiales y a la posibilidad de reutilizarlos en nuevos proyectos.
ResponderEliminarTambién considero interesante la comparación entre materiales como la madera, el acero y el cemento, ya que cada uno tiene diferentes posibilidades y limitaciones. Esto demuestra que no existe un único material ideal, sino que es necesario analizar cuál es el más adecuado según las características del proyecto.
Finalmente, creo que el artículo nos hace reflexionar sobre el papel que tendremos como futuros arquitectos. No solo debemos preocuparnos por cómo se verá o funcionará una edificación, sino también por lo que sucederá con ella y sus materiales a lo largo del tiempo. Me parece una visión que puede ayudar a plantear una arquitectura más responsable y preparada para el futuro.
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ResponderEliminarExcelente artículo, aunque expone una dualidad crítica. Como estudiante, veo que la transición hacia un modelo regenerativo (Cradle to Cradle) choca de frente con la rigidez de nuestra Norma E.030.
ResponderEliminarPlantear edificaciones de alta densidad en mass timber (CLT/Glulam) o sistemas modulares en acero inoxidable (como los de Broad Group) es teóricamente ideal para reducir el carbono embebido. Sin embargo, en la práctica técnica, justificar derivas, excentricidades y ductilidad con estos sistemas en una Zona Sísmica 4 es casi imposible sin que te observen el cálculo estructural. La norma nos sigue obligando al monolito de concreto armado tradicional.
Me parece muy acertado su enfoque en la puzolana para reducir el uso del clínker, especialmente aquí en el sur, pero si hablamos de "minería urbana" y circularidad real, el reto técnico es enorme. Actualmente, el uso de agregados reciclados para concreto estructural está muy limitado porque castiga la resistencia a la compresión (f'c) y altera la relación agua-cemento.
Para que la economía regenerativa no se quede en greenwashing (donde una certificación a veces es puro marketing inmobiliario), necesitamos urgentemente que el marco normativo integre el Análisis de Ciclo de Vida (ACV) de los materiales y empiece a validar hibridaciones estructurales que soporten nuestras aceleraciones sísmicas. Gran aporte para replantear la técnica local.
Bueno, lo más interesante del artículo es que plantea que la arquitectura ya no debería conformarse con simplemente hacer menos daño. La sostenibilidad busca reducir el impacto, mientras que la arquitectura regenerativa propone que los edificios puedan aportar y mejorar el lugar donde se encuentran. Me parece una diferencia importante porque cambia la forma en que vemos el papel de una edificación.
ResponderEliminarTambién me llamó la atención el tema del acero y el concreto, porque el artículo no plantea simplemente dejar de usarlos. En lugares sísmicos como el Perú siguen siendo necesarios, por lo que el verdadero reto estaría en reutilizarlos, mejorar su ciclo de vida y pensar desde el diseño qué pasará con ellos después.
Por ultimo, creo que la idea de “cuna a cuna” resume bastante bien todo el artículo, un edificio no debería terminar convirtiéndose en residuos, sino que sus materiales podrían volver a utilizarse en nuevas construcciones. Para mí, ese es uno de los principales retos de la arquitectura actual: no solo contaminar menos, sino empezar a devolverle algo positivo al entorno.
Me parece interesante el concepto de arquitectura regenerativa porque muestra una evolución en la manera en que entendemos la relación entre la arquitectura y el medio ambiente. Siento que hemos pasado de una etapa en la que simplemente utilizábamos los recursos sin considerar demasiado sus consecuencias, a una etapa de sostenibilidad donde buscamos reducir el daño que generamos, y ahora a una visión en la que la arquitectura puede ir más allá y contribuir positivamente al ambiente.
ResponderEliminarEsta idea me parece especialmente interesante porque cambia la forma de pensar el edificio donde ya no se trata solamente de que una construcción consuma menos agua, menos energía o genere menos residuos, sino de que pueda formar parte de un ciclo en el que los materiales se reutilicen, se reduzca la extracción de nuevos recursos y el propio edificio pueda aportar algo al ecosistema. También el artículo al mencionar que una edificación pueda generar más energía de la que consume representa claramente este cambio de pensamiento: ya no buscamos únicamente disminuir nuestro impacto, sino generar un aporte positivo.
Este artículo me hizo reflexionar muchísimo sobre la enorme distancia que hay entre las teorías de diseño y lo que de verdad pasa en nuestras calles. Muchas veces en la facultad nos obsesionamos con que los proyectos se vean bien o cumplan con los requisitos de la catedra, dejando de lado la realidad social. Me abrió los ojos la idea de que ya no alcanza con "contaminar menos", sino que tenemos que pensar en soluciones reales que de verdad sanen nuestras ciudades y protejan a la gente.
ResponderEliminarCreo que uno de los grandes problemas del pais no es que se confíe ciegamente en el concreto armado formal, sino todo lo contrario: la informalidad y la autoconstrucción. La gran mayoría de viviendas en nuestras periferias se levantan sin planos, sin ingenieros y a manos de maestros de obra que, por falta de capacitación, cometen errores estructurales gravísimos. Hablar de materiales avanzados como el mass timber o la puzolana suena hermoso, pero el verdadero reto es cómo logramos democratizar estos sistemas limpios y seguros para que lleguen a la gente común y corriente, y no se queden solo en edificios de lujo.
Al final, el verdadero desafío que tenemos por delante es bajar estas grandes ideas a la tierra y convertirlas en soluciones accesibles, modulares y fáciles de armar correctamente. Necesitamos que el diseño circular de la minería urbana deje de ser una utopía lejana de oficina y empiece a ser una herramienta real para salvar vidas en los sectores más vulnerables de nuestras ciudades
Este artículo me hizo reflexionar sobre la manera en que entendemos actualmente la arquitectura y la construcción. Muchas veces pensamos que una edificación sostenible simplemente es aquella que consume menos recursos o genera menos contaminación, pero la lectura plantea una idea mucho más interesante: que los edificios no solo deberían reducir su impacto, sino también ser capaces de aportar y regenerar el entorno. Me parece importante este cambio de perspectiva porque nos obliga a pensar a largo plazo la vida de un edificio.
ResponderEliminarTambién me llamó la atención la relación entre la sismorresistencia y la regeneración urbana, especialmente considerando la realidad de nuestro país.
Finalmente, considero que la principal reflexión que me deja la lectura es que como futuros arquitectos no deberíamos diseñar pensando únicamente en la estética de un edificio. También debemos preguntarnos como estará el edificio a lo largo de toda su vida. La arquitectura regenerativa plantea justamente esa responsabilidad: dejar de ver los edificios como simples objetos y empieza a entenderlos como parte de un sistema urbano y ambiental.
Me parece clave que se aterrice el problema de la construcción actual , que ya no basta con contaminar menos o meter arboles en una fachada, y lo estancados que estamos en el modelo tradicional de construir, sobre todo viendo que el sector sigue representando casi el 40% de las emisiones. Me llamo la atención el contraste que hace entre la dificultad de aplicar materiales sostenibles en edificios de alta densidad y el potencial del acero limpio con la tecnología modular . El caso de los edificios modulares construidos en días demuestra que la tecnología ya existe , sin embargo, el artículo deja claro que el verdadero freno para masificar este enfoque no es técnico, sino la falta de actualización en nuestras normativas sismorresistentes y la resistencia a adoptar un modelo de economía regenerativa en la inversión urbana.
ResponderEliminarEl articulo me interesó mucho porque plantea una reflexión importante sobre la necesidad de cambiar la manera en que entendemos la construcción y la sostenibilidad. Actualmente, la industria de la construcción genera un impacto ambiental considerable y continúa utilizando un modelo lineal basado en extraer, producir, utilizar y desechar. Frente a esto, se propone avanzar hacia una economía regenerativa, donde los edificios no solo reduzcan su impacto negativo, sino que contribuyan activamente a la restauracion del ecosistema y el bienestar social.
ResponderEliminarPara mi la parte mas interesante fue la relación entre la economía circular, los materiales y la arquitectura sismorresistente, y el potencial que se tiene en el contexto peruano. El uso de acero reciclable, madera industrializada y materiales como la puzolana demuestra que es posible buscar alternativas más sostenibles sin dejar de lado la seguridad estructural. Sin embargo, el texto también evidencia que existen limitaciones normativas y tecnológicas que dificultan esta transición. En ese sentido, considero que el futuro de la arquitectura debería orientarse hacia edificios que, además de resistir las condiciones del lugar, produzcan energía, reutilicen materiales y aporten a la recuperación ambiental y social de las ciudades.
Dentro de lo que pude comprender, me llama mucho la atención cómo el artículo nos permite entender la sostenibilidad desde una perspectiva más amplia, no solo buscando reducir el impacto que generamos al realizar arquitectura, sino también como una oportunidad para regenerar y aportar positivamente al entorno.
ResponderEliminarMe parece muy interesante cómo relaciona esta idea con los materiales, la durabilidad y la reutilización de lo existente. Además, al relacionarlo con la normativa peruana y la posibilidad de aplicar estos principios a nuestra realidad como estudiantes de Arquitectura de la UNSA, se hace más visible la posibilidad de hacer algo desde nuestra propia perspectiva.
Me pareció interesante la perspectiva que aborda este artículo y el punto clave sobre que no solo basta con contaminar menos, sino que la arquitectura tiene que ayudar también a reparar el daño.
ResponderEliminarSe debe ser realistas con respecto a la escala en cuanto a las edificaciones urbanas. Los materiales biológicos pueden ser usados en estructuras de baja densidad porque son a menor escala, en edificaciones de alta densidad resulta inviable solamente el uso de materiales como el concreto. Por ello se debe optimizar la materia prima pesada mediante el uso de acero inoxidable, que sería un material reutilizable y libre de la corrosión que afecta a otros materiales como el concreto armado, además de que es reciclable.
Todo esto me deja en claro que no solo sirve el tener tecnologías "limpias" si las normas de diseño sísmico y reglamentos locales se quedan estancados en el siglo pasado. Se debe ir actualizando constantemente estas reglas para que diseñar rápido, seguro y con impacto ambiental positivo sea una realidad.
Considero que el texto muestra la importancia de buscar nuevas formas de construir que sean más sostenibles y que se adapten a las necesidades de cada lugar. Me pareció interesante la relación que se hace entre la construcción sismorresistente y la economía circular, especialmente en el caso del Perú, donde los edificios deben tener en cuenta la alta actividad sísmica.
ResponderEliminarTambién me parece importante el tema del reciclaje de materiales y la reutilización del acero y concreto, ya que muchas veces pensamos en la construcción solo desde el punto de vista de la resistencia y dejamos de lado el impacto que generan los materiales. La propuesta de utilizar más madera también resulta interesante porque puede ayudar a reducir la huella de carbono de las edificaciones.
En general, pienso que la arquitectura debería avanzar hacia sistemas constructivos que no solo sean seguros y funcionales, sino que también reduzcan el impacto ambiental y aprovechen mejor los recursos que ya tenemos.
Viendo el articulo, este expone de manera muy acertada la urgencia de migrar hacia un modelo urbano regenerativo. Es refrescante ver un análisis crítico que no se conforma con el consenso habitual, sino que cuestiona la verdadera viabilidad del cemento y evalúa con rigor los límites de la madera en edificaciones de alta densidad. Este nivel de objetividad es vital para que la disciplina arquitectónica rompa definitivamente con el obsoleto ciclo lineal de extraer y desechar.
ResponderEliminarLa apuesta por el "acero limpio" y la hiper modulación resulta innegablemente innovadora, pero nos obliga a plantear una duda objetiva sobre su eficiencia real en nuestro contexto. Si la ejecución depende de importar toda esta tecnología de ensamblaje, la huella de carbono logística terminaría anulando la supuesta rentabilidad ecológica. Sería mucho más lógico enfocar la investigación en la optimización de sistemas híbridos o cadenas de suministro locales, adaptando esta filosofía modular con nuestros propios recursos sin generar dependencias externas.
Finalmente, la inevitable fricción de estos sistemas con la Norma E.030 abre un debate técnico que no podemos ignorar. Ante las altísimas exigencias de nuestra realidad sísmica, es imperativo cuestionar con rigor estructural cómo responderían estas uniones aligeradas frente a esfuerzos críticos. En lugar de percibir el reglamento simplemente como un obstáculo, el reto académico está en ejecutar simulaciones exhaustivas que validen su comportamiento local; solo con datos objetivos lograremos el sustento para actualizar la normativa y proyectar ciudades verdaderamente resilientes.
El artículo me parece interesante porque plantea que la arquitectura ya no debería limitarse a reducir el daño ambiental, sino que debe buscar regenerar y mejorar el entorno. Considero importante esta idea porque la construcción es una de las actividades que más recursos consume y genera contaminación, por lo que no basta con hacer edificios “menos contaminantes”. El objetivo debería ser que las propias edificaciones puedan aportar al ecosistema mediante el uso de materiales reutilizables, energías renovables, vegetación y sistemas que reduzcan los residuos.
ResponderEliminarTambién me parece importante el caso del acero, la madera y el cemento, porque demuestra que no existe un material completamente perfecto; lo importante es analizar su ciclo de vida, su posibilidad de reutilización y su impacto. En este sentido, el concepto de “cuna a cuna” resulta interesante, ya que propone que los materiales de una construcción puedan volver a utilizarse en otra en lugar de terminar como residuos.
En mi opinión, el mayor aporte del artículo es cambiar nuestra manera de entender la sostenibilidad: no se trata solamente de contaminar menos, sino de buscar que la arquitectura tenga un impacto positivo en el ambiente y en la sociedad. Esta visión representa un reto importante para los futuros arquitectos, especialmente en el Perú, donde además debemos considerar factores como la sismicidad, los materiales disponibles y las condiciones económicas.
El artículo plantea una idea que considero fundamental: no basta con construir edificios que generen menos impacto ambiental, sino que debemos aspirar a que la arquitectura sea capaz de regenerar su entorno. Este matiz redefine los conceptos de sostenibilidad y regeneración, siendo la segunda la más importante para el sector de la construcción, ya que nos permite cambiar la manera de entender el edificio; ya no se trata únicamente de reducir el consumo de energía, agua o materiales, sino de convertirlo en un agente activo de equilibrio ecosistémico.
ResponderEliminarOtro punto que me llamó la atención es la crítica al modelo lineal de construcción basado en extraer, producir, utilizar y desechar. Frente a ello, la economía circular parece ser la solución más adecuada; por ello, desde mi perspectiva, el arquitecto debería comenzar a diseñar pensando en cómo podrá transformarse, desmontarse o reutilizarse un edificio en el futuro.
Además, considero importante la relación que plantea el artículo entre la regeneración y el diseño sismorresistente. No basta con que una edificación sea sostenible, sino que debe responder adecuadamente a las condiciones sísmicas, por ello es necesario que las normativas también evolucionen junto con las nuevas alternativas estructurales y ambientales.
En conclusión, el artículo me permitió entender que el principal desafío de la arquitectura actual no consiste únicamente en encontrar materiales más sostenibles, sino en lograr edificios que sean seguros frente a los desastres, eficientes en el uso de recursos y capaces de aportar positivamente al territorio.
El artículo plantea una reflexión muy importante para la arquitectura actual, ya que no basta con reducir el impacto ambiental de las edificaciones, sino que debemos buscar que estas aporten positivamente al entorno. Me parece especialmente interesante la relación entre la economía circular, los nuevos materiales y la realidad sísmica del Perú. Como estudiantes de arquitectura, debemos empezar a pensar en edificios que no solo sean funcionales y seguros, sino también capaces de reducir residuos, aprovechar los recursos y contribuir a la recuperación del medio ambiente.
ResponderEliminarEs interesante como actualmente el factor del medio ambiente y su responsabilidad empieza a tomar importancia actualmente siendo que no es dejar la seguridad y resistencias a sismos sino integrarse con esta para reducir el impacto ambiental y la recuperación a los ecosistemas.
ResponderEliminarEn el Perú se debería impulsar más este tipo de construcciones sobre todo con la actualización de las normativas sismo resistentes para incorporar estos nuevos sistemas y materiales que reducirían también la huella de carbono que de por sí existe al hacer estás construcciones, claro aplicándose de manera responsable y con los respectivos estudios a las características sísmicas de nuestras ciudades.
Lo que plantea el artículo es súper acertado porque la construcción tradicional no da para más con ese modelo de extraer, usar y tirar. YA no alcanza con solo contaminar menos, toca pasar a un enfoque regenerativo que de verdad recupere el entorno. Me parece clave como el autor cruza ideas internacionales sobre economía circular con lo que pasa en Perú, demostrando que muchas veces normas como la E.030 son las que terminan frenando el uso de madera masiva o acero modular por no estar actualizadas. La teoría está impecable, pero al final el verdadero reto va a ser el tema económico mientras las empresas locales sigan viendo la arquitectura regenerativa como un gasto extra y no como una necesidad, va a estar difícil que esto se aplique a gran escala.
ResponderEliminarEl artículo me pareció interesante porque plantea una forma diferente de entender la sostenibilidad. No se trata solamente de contaminar menos, sino de buscar que nuestras edificaciones puedan tener un impacto positivo y hasta ayudar a recuperar el ecosistema. Me llamó la atención cómo relaciona la economía circular, la minería urbana y el uso de materiales como la madera con el futuro de la construcción. Creo que el reto está en que estas ideas no se queden solo en teoría, sino que realmente se apliquen en nuestras ciudades, especialmente en países como el Perú, donde tenemos problemas de informalidad y además condiciones sísmicas que hacen más compleja la construcción. Al final, creo que la arquitectura debería dejar de pensar solo en “cómo reducir el daño” y empezar a preguntarse “cómo podemos reparar y mejorar lo que ya tenemos”. Buscar ese cambio...
ResponderEliminarMe parece muy importante el tema que trata el texto, ya que nosotros tenemos la responsabilidad de cuidar y "curar" a nuestro planeta, y pensar en una manera de ayudar al medio ambiente en el ámbito constructivo me parece que es una buena iniciativa, mas aun cuando el sector constructivo es uno de los mayores responsables de la contaminación del medio ambiente. Crear o diseñar arquitectura sostenible es pensar en el medio ambiente, y creo yo que un arquitecto que piense en eso estaría completo. Para hacer esto una realidad, es muy cierto que se debe empezar desde arriba, cambiando o aumentando algunas normas constructivas que se alineen a esta idea, si eso pasa los profesionales del sector constructivo lo tendrán que hacer de todas maneras.
ResponderEliminarDespués de leer el artículo, me hizo pensar en que muchas veces entendemos la arquitectura sostenible simplemente como una forma de reducir el daño que causamos al ambiente. Sin embargo, la idea de pasar de una arquitectura sostenible a una arquitectura regenerativa me parece mucho más interesante, porque plantea que los edificios no deberían limitarse a contaminar menos, sino que también podrían aportar y mejorar el lugar donde se encuentran. Como estudiantes de arquitectura, creo que esto nos hace cuestionarnos cómo diseñamos y qué consecuencias tendrán nuestras decisiones a largo plazo. No se trata solamente de elegir un material “ecológico” o colocar vegetación, sino de pensar en todo el ciclo de vida del edificio y en cómo este puede relacionarse con la naturaleza y con las personas. Me quedo con la idea de que la arquitectura del futuro debería dejar de ser solo una solución para habitar y convertirse también en una herramienta para recuperar, cuidar y mejorar nuestro entorno.
ResponderEliminarEs un artículo interesante porque muestra que la arquitectura puede tener un papel mucho más importante frente a los problemas ambientales. Me llamó la atención la diferencia entre sostenibilidad y regeneración, ya que no se trata solo de reducir el impacto de una construcción, sino de buscar que esta pueda aportar y mejorar el entorno. También considero importante la forma en que se habla de los materiales y de la economía circular, porque nos hace pensar que desde el diseño podemos tomar mejores decisiones sobre qué usamos y qué sucede con esos materiales después. Como futuros arquitectos, creo que es importante empezar a considerar esta manera de diseñar para crear espacios que sean beneficiosos tanto para las personas como para el ambiente.
ResponderEliminarEs interesante este artículo, ya que pone de manifiesto cuestiones fundamentales que van mucho más allá de las técnicas y los materiales que parecen resolver todos los problemas actuales relacionados con la construcción: desde edificios que capturan CO2 hasta otros que purifican las aguas residuales mediante sistemas cerrados. Sin embargo, a pesar de todas estas tecnologías limpias y fácilmente disponibilizadas, seguimos optando por utilizar cemento y acero, probablemente debido a factores culturales y estructurales.
ResponderEliminarAunque este artículo resulta positivo y inspirador gracias al futuro prometedor que presenta, como en el caso de los edificios de madera fabricados en China o de los proyectos experimentales urbanos que integran soluciones de construcción sostenible, sigue siendo una lástima que todavía no haya un número significativo de personas dispuestas a tener en cuenta estas iniciativas. En otras palabras, parece que aún estamos muy lejos de una solución global, lo cual es comprensible dada la cultura actual del consumismo. Aun así, es difícil no quedarse impresionado por la ingeniería y el trabajo intelectual que ha supuesto lograr que la madera sea un material de construcción habitual en la arquitectura moderna, como en los proyectos de Michael Green o Broad Group. Es evidente que el camino hacia la estabilización del clima pasa inevitablemente por una amplia desmaterialización de la construcción, algo que sin duda se conseguirá con la popularización de nuevos métodos de fabricación industrial que cuenten con numerosas ventajas económicas y medioambientales respecto a las técnicas actuales. Así pues, además de ahorrar tiempo ya que la madera puede montarse en días o incluso semanas, también podemos contribuir a la recuperación de nuestros bosques y a la reducción de las emisiones de carbono utilizando productos procedentes de la industria forestal. Dejemos de usar materiales como el acero y cemento y comencemos a utilizar materiales amigables que nos devuelvan más de lo que toman.
El artículo me pareció enriquecedor porque plantea que la arquitectura y la construcción ya no deberían enfocarse solamente en reducir el daño al medio ambiente, sino también en buscar una forma de devolver algo positivo al entorno. Me llamó la atención la diferencia entre sostenibilidad y economía regenerativa, ya que muchas veces pensamos que usar menos energía o materiales reciclables ya es suficiente. Sin embargo, el texto propone que los edificios también puedan producir energía, reutilizar materiales, reducir residuos e incluso aportar a la recuperación del ecosistema.
ResponderEliminarTambién considero importante la parte relacionada con los materiales de construcción, especialmente el acero, la madera y el cemento, porque son materiales que utilizamos y estudiamos constantemente en arquitectura. El artículo demuestra que no necesariamente se trata de dejar de utilizarlos, sino de buscar nuevas tecnologías y formas de construcción que permitan aprovecharlos mejor y generar menos contaminación. En el caso del Perú, creo que este tipo de propuestas todavía presenta dificultades por las normas, los costos y las condiciones sísmicas, pero es un tema que debería tomarse más en cuenta en el diseño de las futuras edificaciones.
El artículo es interesante porque plantea un cambio en la manera en que entiende la "sostenibilidad" pues no se trata solamente de reducir el impacto ambiental de las construcciones, sino de pensar en como los edificios pueden aportar y regenerar su entorno; donde también nos habla de la economía circular y de la importancia de pensar que hacer después de la vida útil de los materiales utilizados, destacando las cualidades del acero, la madera para reducir el impacto del cemento.
ResponderEliminarTambién un punto importante es que esas ideas se relacionan con nuestra realidad, donde no podemos dejar de lado la necesidad de construir de manera sismorresistente, por ello, creo que el principal reto para la arquitectura es encontrar un equilibrio entre seguridad, tecnología y cuidado del medio ambiente.
Al final, el artículo deja una idea que considero relevante; debemos dejar de pensar solamente en cómo construir causando menos daño y empezar a pensar en cómo construir para poder regenerar un aporte positivo para las personas y su entorno.
me parece interesante tu comentario
EliminarEl articulo me parece acertado, puesto que habla de un problema actual para la arquitectura y la ingeniería, es cual es la necesidad de superar la sostenibilidad reactiva para adoptar un modelo regenerativo. En el escenario actual donde la construcción tradicional se volvió en un problema ambiental resulta insuficiente reducir el diseño a "Reducir el daño". La idea de integrar la economía de la Dona y la Contabilidad del capital natural suma valor a una edificación puesto que aporta energía, captura carbono y restaura la biodiversidad.
ResponderEliminarMe resulta interesante el análisis de materiales como el acero y la madera, siendo muy buenas alternativas para edificaciones de baja y alta densidad. Por otro lado la inclusión de la puzolana en la fabricación del cemento me resulta bastante interesante puesto que mejora las propiedades del mismo, como la resistencia sísmica y a la humedad, asimismo permite disminuir el impacto ambiental que tiene la elaboración del cemento.
Por ultimo, considero que el principal desafío es pasar de la teoría a la practica, considerando los costos, las normativas, la tecnología y las condiciones de cada lugar. Por tanto la arquitectura regenerativa resulta ser una muy buena opción para pensar en el edificio como parte de un ecosistema urbano y natural.
El artículo me parece interesante porque plantea una manera diferente de entender la sostenibilidad dentro de la arquitectura. No se trata únicamente de reducir el impacto negativo que generan los edificios, sino de buscar que estos puedan contribuir positivamente al medio ambiente y al entorno en el que se encuentran. Me pareció especialmente importante el concepto de economía regenerativa, porque propone pasar de una arquitectura que solamente intenta “hacer menos daño” a una que pueda ayudar a recuperar y mejorar los recursos naturales.
ResponderEliminarOtro aspecto que considero importante es la reflexión sobre los materiales de construcción, como el acero, la madera y el cemento. Muchas veces se piensa que la arquitectura sostenible consiste en reemplazar estos materiales por otros considerados más ecológicos, pero el artículo demuestra que el problema también está relacionado con la manera en que se producen, utilizan y reutilizan. Por eso, considero que mejorar su ciclo de vida puede ser una alternativa más realista para lograr una construcción más responsable.
En mi opinión, estas ideas representan un desafío importante para los futuros arquitectos, especialmente en lugares como el Perú, donde todavía existen dificultades relacionadas con los costos, la tecnología y la aplicación de nuevas estrategias constructivas. Sin embargo, creo que es necesario comenzar a incorporar esta visión desde el diseño, buscando que los edificios no solo sean funcionales y eficientes, sino que también tengan la capacidad de generar beneficios para el ambiente y la sociedad.
Me gustó bastante la evolución del concepto sostenibilidad hacia el de regeneración. Pues este término, recientemente acuñado, demuestra que las personas ya no piensan meramente en neutralizar los daños, sino en sanar el medio ambiente. Desde mi punto de vista, esto representa una progreso en la mentalidad del ser humano y como se va desarrollando a lo largo del ensayo demuestra que este concepto ya no se queda meramente en palabras, sino que se puede concretar urbanística y arquitectónicamente.
ResponderEliminarComo es el caso del acero y su necesidad de ser descarbonizado, poniendo en frente una posibilidad al usar el material limpio desde su fabricación haciéndolo 100% reciclable y que pueda volver a su estado original fundiéndose y situándose en la economía circular. De este mismo modo, con respecto al cemento y su componente puzolana que al ser triturado y no horneado ayuda a no contaminar el medio ambiente.
Por otro lado, me pareció interesante que el ensayo tome en cuenta el perfil peruano y sus limitaciones, particularmente con la norma técnica E. 0301 y las condiciones sísmicas condicionantes de nuestro territorio y considero que con una implementación adecuada en el Perú podríamos empezar a no meramente preguntarnos “¿Cómo hago para que este edificio contamine menos?”, sino también “¿Qué puede devolver este edificio al lugar?”
El contenido me deja pensando sobre el futuro de la edificación, me queda claro que el modelo lineal de extracción y desecho resulta insostenible debido al proceso de los materiales y como impactan al medio ambiente como también frente a la crisis climática actual, la descarbonización de estos materiales como el acero y el cemento es prioritaria para generar un cambio mas objetivo, sin embargo el concepto de desarrollo sostenible, enfocado principalmente en reducir daños, se queda corto frente a la magnitud del deterioro ambiental que esta presente en varios países.
ResponderEliminarQuiero añadir que la transición hacia la economía regenerativa y el modelo de la "Dona" ;que es pronunciada continuamente en el texto, resulta crucial ya que al final es considerada también una etapa de progreso junto a la regeneración económica de Johan Rockström. Pienso que es momento de considerar por un diseño regenerativo que no solo busque el "impacto cero" como se comenta, sino que devuelva valor y salud al entorno para veneficio de quienes lo habitan, la integración del ciclo con la madera masiva, combinada con el ciclo del acero reciclable, demuestra la viabilidad de la economía circular incluso en proyectos de alta densidad, que son avaladas por ejemplos confiables ya pronunciadas, que a pesar de ser costosas, generan una garantía de hasta 1000 años.
Por ultimo el verdadero desafío en nuestro contexto radica en actualizar el marco regulatorio, ya que en el Perú, la normativa E.030 de diseño sismorresistente impone restricciones de altura y estructura que dificultan la adopción de estas nuevas tecnologías y superar el "greenwashing" para flexibilizar las barreras normativas e integrar la minería urbana con la contabilidad del capital natural permitirá desarrollar ciudades que restauren activamente el planeta generando así, mas beneficios que no solo frenen, sino regeneren.
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ResponderEliminarEl problema es que hay demasiada contaminación y estamos llegando a la temperatura máxima de 1.5 °C, lo que nos hace reflexionar sobre la gran parte de culpa que tiene el sector de la construcción con su 37% de emisiones de CO2. No podemos seguir con un modelo donde solo extraemos recursos, construimos, usamos y desechamos, generando cada vez más contaminación.Esto nos obliga a pensar en qué tipo de solución queremos aplicar. Podemos quedarnos en una sostenibilidad básica reduciendo un poco de agua o energía, o en una sostenibilidad tradicional para neutralizar y tener un impacto cero. Sin embargo, la verdadera reflexión es si debemos dar el paso a la economía regenerativa, para que lo que construyamos ya no contamine, sino que produzca más energía de la que consume.Al analizar los materiales para los grandes edificios, vemos que sí hay un camino más consciente. El acero nos enseña que se puede reciclar de forma infinita sin perder calidad, esperando un futuro con acero verde que ya no use combustibles fósiles. La madera nos muestra lo sabio de la naturaleza al mantener el carbono atrapado, permitiendo construir grandes edificios con la madera masiva. Y la puzolana con el cemento nos demuestra que no tenemos que dejar una huella masiva de carbono como con el clínker tradicional, algo que en Arequipa conocemos muy bien porque reduce bastante el consumo de energía.La reflexión final es que nos enfrentamos a desafíos como las barreras normativas que no nos permiten innovar por tener restricciones no actualizadas. Aunque ya tengamos el acero modular y la madera masiva, estas leyes antiguas siguen atrasando la transición que tanto necesitamos hacer por el bien del planeta.
ResponderEliminarMe parece interesante la diferencia entre la sostenibilidad tradicional y la arquitectura regenerativa, ya que la primera busca reducir el impacto negativo de las edificaciones, mientras que la segunda propone generar un impacto positivo, restaurando el ecosistema y mejorando el entorno social. Desde mi punto de vista, este cambio plantea una arquitectura más responsable y conectada con su contexto.
ResponderEliminarTambién considero importante el uso de materiales reciclables y sistemas que permitan producir energía, porque demuestra que el edificio puede ser parte activa del ecosistema y no solo un objeto construido. Sin embargo, su aplicación en el Perú todavía presenta desafíos técnicos y normativos, especialmente en zonas de alta sismicidad.
El artículo me parece una reflexión pertinente sobre la manera en que estamos entendiendo actualmente la arquitectura y, sobre todo, sobre la responsabilidad que implica proyectar en un contexto donde los recursos y las condiciones ambientales ya no pueden considerarse aspectos secundarios. Me resulta interesante que la sostenibilidad no se plantee únicamente desde la reducción del impacto, sino desde la posibilidad de que la arquitectura pueda contribuir a regenerar su entorno. En ese sentido, considero importante la relación que se establece entre estructura, materiales y economía circular, porque obliga a mirar el proyecto más allá de su resultado formal y a pensar también en su proceso constructivo, su transformación y lo que ocurrirá con sus componentes a lo largo del tiempo. Sin embargo, creo que llevar estas ideas a la práctica supone un reto considerable, especialmente en contextos como el peruano, donde las condiciones económicas, constructivas y sísmicas condicionan fuertemente las decisiones de diseño. Precisamente por eso, más que entender estas propuestas como soluciones definitivas, considero valioso asumirlas como una invitación a cuestionar nuestras propias maneras de proyectar y a buscar una arquitectura que, además de responder a las necesidades actuales, sea capaz de generar mejores condiciones para el futuro.
ResponderEliminarMe pareció bastante interesante el artículo, sobre todo porque no se queda solo hablando de "cuidar el medio ambiente" en general, sino que entra directo a explicar cómo funcionan materiales como el acero, la madera y el cemento en la construcción. Me gustó que mencione ejemplos reales como el caso de Zhang Yue en China, porque ayuda a entender que esto de la economía regenerativa ya se está aplicando y no es solo teoría.
ResponderEliminarTambién siento que el tema del Perú y la norma sismorresistente lo aborda de uan forma interesnate, ya que justo ese punto es el que más nos interesa a nosotros por el contexto de Arequipa.
En general, creo que el artículo cumple bien su objetivo de mostrarnos que ya no basta con construir "sin dañar tanto", sino que hay que pensar en construir para sanar el entorno. Me hubiera gustado que profundice más en cómo se podría aplicar esto acá en nuestra región.
En conclusión, la economía regenerativa es una necesidad estructural para las ciudades del futuro, aunque valdría la pena reforzar su aplicación al contexto sismorresistente peruano.
Pienso que este texto invita a reflexionar sobre la responsabilidad que tiene el sector construcción frente a los problemas ambientales que enfrenta el planeta. Tradicionalmente, las estrategias de sostenibilidad han estado enfocadas en disminuir los efectos negativos de las edificaciones; sin embargo, la visión de la economía regenerativa propone un enfoque más amplio, donde la arquitectura no solo reduzca impactos, sino que también contribuya activamente a mejorar las condiciones ambientales y sociales. Desde esta perspectiva, resulta relevante analizar el potencial de materiales como el acero reutilizable, la madera industrializada y los sistemas constructivos innovadores para desarrollar proyectos más conscientes y mejor vinculados con su entorno.
ResponderEliminarPor otro lado, el texto demuestra que el avance hacia una arquitectura más sostenible no depende únicamente de nuevas tecnologías, sino también de replantear la manera en que se diseñan, construyen y gestionan los recursos. Concebir los edificios como elementos capaces de producir energía, fortalecer la biodiversidad y aportar al bienestar colectivo representa una meta cada vez más importante dentro de la disciplina arquitectónica. En el caso del Perú, donde las condiciones sísmicas y las exigencias normativas influyen directamente en el diseño, la aplicación de principios de economía circular y regenerativa podría impulsar propuestas más eficientes, resilientes y comprometidas con la recuperación del medio ambiente y el crecimiento sostenible de nuestras ciudades.