viernes, 1 de junio de 2018

El arte plástico en los niños


Por el Dr(c). Arq. Edward Pari Portillo
Dibujo: E. Pari P. 

El arte plástico es uno de los medios de comunicación más desarrollados para la mejora en la educación de los niños. El arte plástico estimula sobre todo el aprendizaje para las diferentes áreas lógicas como las matemáticas, la lectura, etc.; así mismo, relaciona constantemente apropiaciones de mejoramiento con el desarrollo de la motricidad sobre todo fina y las diferentes fases de la percepción, logrando así una interacción con el medio y la sociedad.

Las ciencias actuales, dan recurrentes comprobaciones con investigaciones que realizan con los niños en la educación formativa que desarrollan con el arte, para un aprendizaje educativo más avanzado. Hay muchos casos que se evidencia y se validan ante la práctica de las artes, como el medio de activación más directa para las áreas de la creación e inventiva infantil. 

Con el arte plástico se activa principalmente la hormona de la "Dopamina" que representa un neuro - transmisor que activa el deseo del placer y la motivación, desarrollados a través de la conducta del estado de ánimo, como las motoras, sobre todo finas en el arte del aprendizaje. Esta hormona activa el Hipocampo, encargado de retener la información imaginaria creada, para luego emitir señales eléctricas, logrando la motricidad para la representación gráfica y artistica. De hecho, que en cada trazo y cada línea y en cada pigmentación de color, queda grabado en esta área del Hipocampo, conexiones para el recuerdo, en periodos muy cortos y periodos muy de largos, con contenidos que pueden ser negativos o positivos. En estas conexiones de activación el famoso "Cuerpo calloso" conecta sistemáticamente las dos áreas del cerebro, izquierdo y derecho, actuando enlaces de muchas neuronas. Con estas experiencias de vínculo neuronal, prácticamente el cerebro de un niño que hacer arte, despliega un cerebro muy desarrollado estructuralmente.


Por ello, los niños con el arte plástico, son capaces de lograr resultados muy altos en cualquier expresión artística, obteniendo un desarrollado aprendizaje temprano; por ello, es muy estratégico establecer inclusive procesalmente exigidos resultados de acuerdo a sus espontáneos avances.
Como señala Howard Gardner; es indispensable lograr en los niños, las habilidades con fines positivos y éticos, que tengan libertades y no obligaciones; que, en muchos de los casos, son los deseos de los padres.

El arte de los niños, el aprendizaje individual y en grupo, es definitivamente universal. Con las habilidades desarrolladas artísticas, ya no se consideran con una identificación sobre su estado de origen, su idioma, su religión, etc. Con mucha más universalidad, se ven estas genuinas e inocentes característica de habilidades, con algunos procedimientos metodológicos de expresión artística que comienzan con esquemas algo accidentados, tipo garabatos, rayones; que luego van perfeccionándose con los primeros resultados a semejanza de lecturas gráficas, logrando finalmente evocar elementos comunicantes de expresión.

El niño con su expresión artística, identifica constantemente, una abierta aceptación de propuestas de expresión; logra apreciar y aceptar al arte en su verdadero significado. Sabe valorar expresiones, inclusive tiene mucha apertura a los juicios inocentes de sus demás participantes. Tiene una constante proposición comunicativa que parte sobre todo de la percepción. Destina mucho las “habilidades del juego y los sentidos”. Prácticamente el arte en el niño representa un juego comunicativo a través de materiales que pigmentan, que manchan, que rayan, simbolizan, códigos, etc., tanto expresiones reales del medio, así como imaginarios, sobre todo los creacionales. Expresan mucha tolerancia para su creatividad, con una feliz plasmación y que puede valorar y aceptar su proposición y todas las propuestas ajenas; por ello el niño con el arte representa un componente metódico de integración estratégico en la sociedad actual, tiene una fuente rica de valoración cultural en la ciudad, cuyos juicios de expresión son universales.

En la vida de un niño, el aprendizaje artístico no tiene que ser enseñado si no descubierto por ellos mismo, y en esas fases de descubrimiento, tiene variados y diferentes estadios de aprendizaje, cuyas capacidades desarrolladas hasta el momento o genéticamente adquiridas, están influenciadas del medio en la que vive. Según Jean Piaget “Los niños tienen una comprensión real de lo que sólo inventan para sí mismos, y cada vez que tratamos de enseñarles algo demasiado rápido, nosotros les impedimos reinventarse a ellos mismos” Finalmente agrega que “Un niño nunca dibuja lo que ve, dibuja su interpretación de ello. Dibuja lo que sabe de él”.